
En primer lugar, agradecemos a la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género y al Ministerio de Igualdad por otorgarnos este reconocimiento.
Gracias al Instituto de las Mujeres y a Emakunde por el impulso y apoyo en buscar nuevas líneas de actuación con hombres.
Gracias a las compañeras de la Intersección por su gran aportación y enriquecimiento del proyecto.
Aunque lo recogemos nosotras, este premio es para:
- Todas las compañeras feministas que con su esfuerzo y acompañamiento nos muestran el camino para rendir cuentas de las intervenciones que hacemos en el campo del trabajo con hombres y masculinidades. Gracias a todas las técnicas, activistas, profesionales y políticas de igualdad que defendéis la necesidad de trabajar con los hombres desde un enfoque feminista.
- También es para el Movimiento de Hombres por la Igualdad, por su lucha incansable de más de 30 años impulsando desde el activismo el posicionamiento de los hombres con respecto a la lucha contra las violencias machistas, porque el silencio no nos haga cómplices, compañeros. Gracias a MenEngage por mostrarnos que solo con red construimos cambio social.
- También es un reconocimiento a una población joven que se resiste a verse encorsetada en una visión reduccionista de cómo es, para atreverse a mostrar cómo quiere ser. Gracias a todo el voluntariado que está detrás de Bróders por sostener y nutrir el proyecto desde sus inquietudes.
Este proyecto parte de la necesidad de reapropiarnos de espacios que nos han sido robados, de reivindicar voces y agendas que no se centren sólo en la reacción si no que sean creativas en buscar alternativas ilusionantes.
Parte de la diversidad de una población joven, activista y digital que reclama tener una voz propia, donde no haya una sola forma de ser hombre sino infinitas posibilidades de crear relaciones basadas en la igualdad, el buen trato y los cuidados.
Bróders defiende una pedagogía de la ternura y el cuidado, buscando referentes alternativos que acompañen de forma igualitaria, generando espacios de pertenencia basados en los buenos tratos y la no violencia, con una narrativa positiva que se dirija a sus intereses para conseguir nuestras necesidades.
Tomamos este premio como una apuesta por parte de las instituciones en apoyar e impulsar un proyecto que acaba de nacer, que intenta construir una sociedad más igualitaria desde el trabajo con hombres con una perspectiva relacional, que demuestra que hay una diversidad de personas que necesitan de una sociedad más cuidadora, menos violenta.
Este reconocimiento pone encima de la mesa que necesitamos proyectos que dejen de decirle a la juventud cómo tiene que ser para invitarles a pensar en una sociedad más igualitaria, habitable para todas, todos y todes.
Gracias, compañeras, este premio es posible gracias a vosotras.

